You can’t see me like I see you. I can’t have you like you have me. You can’t feel me like I feel you. I can’t steal you like you stole me.
And I want you in my life...

miércoles, 25 de julio de 2012

PRÓLOGO: Kryptonite.

Tenía que admitirlo, estaba enamorada del chico más popular de la escuela, de mi mejor amigo. 

Aunque no puedo recordar como empezó todo, recuerdo claramente cuando todo este amor comenzó a dolerme...

Todo inició apenas cumplió los 16 años, cuando de repente el dejo de ser un chico común y casi invisible para todo el mundo a convertirse en el más popular del colegio, dejándome a mí como la amiga rara, renegada y completamente invisible. 

No es que nos hayamos dejado de hablar, vivíamos en el mismo vecindario y siempre que nos veíamos en la calle nos deteníamos a saludarnos aunque, al menos cuando estábamos en la escuela o en algún otro lugar donde nuestros compañeros de la escuela estuvieran presentes, el siempre prefería quedarse con sus otros amigos e ignorarme en la medida de lo posible, a lo cual, ya estoy más que acostumbrada, aunque eso no quita que me duela.

Y no es que no este celosa, claro que lo estoy, y no solo de su repentino éxito en todo por que claro esta que se lo merece, y nadie podría saberlo más que yo, su única mejor amiga desde el jardín de niños hasta hace pocos años, la única que lo conocía mejor que nadie, que sabía todo sobre el: sus secretos, sus miedos, incluso sus más locos sueños. 

Tal vez es solo por eso que aún me sigue hablando: por que se demasiado sobre el.

Y aunque ya ha pasado más de dos año, lo recuerdo todo como si fuera ayer. Todo había cambiado pero fue todo tan repentino, como de un día para otro, en el que de pronto todas las chicas del instituto comenzaron a fijarse en el, en el que todos los chicos del equipo de futbol comenzaron a salir con el, a invitarlo a fiestas y juntarle en el almuerzo. Ya no podía hablarle a menos que lo fuera a buscar a su casa y a veces ni así lo encontraba. Tarde un poco en darme cuenta que mi mejor amigo se estaba alejando.

Y aunque seguíamos hablando, todo había cambiado, nuestra amistad ya no era lo mismo, el ya no era el mismo chico de antes ni yo tampoco y no tengo ni la más mínima idea de cuando fue que cambiamos tanto. Pero, algo aún más cierto que eso, era el hecho de que no podía recordar el momento exacto cuando me deje llevar por los sentimientos y me enamore de el.

Y es que el tenía un no se que que hacía que todas las chicas cayeran rendidas a sus pies con tan solo una sonrisa o una mirada coqueta, y yo no era la excepción...

Si, lamentablemente no lo era. No era la única que lo deseaba. Igual que muchas, estaba de alguna forma, loca por el. Loca por su sonrisa, loca por sus ojos, loca por sus encantos, loca por un poco de su atención.

Al principio creí que solo era el deseo de recuperar a aquel chico con el que jugaba a carreras en los columpios, con el que podía pasar horas jugando vídeo juegos, con el que iba de campamento todos los años al mismo lago solo para sacar nuestro pequeño "mapa del tesoro" y verificar si nuestro "tesoro" seguía ahí, esa pequeña lonchera de Los 4 Fantásticos llena de juguetes y boletos de feria, enterrado bajo aquel roble enorme, viejo y retorcido por los años, pero después me di cuenta de que no era nada de eso, si no algo más grande, más especial y más fuerte que la simple desesperación de perder a un amigo, el único ser en la tierra que me comprendía.

Lo había hecho todo, absolutamente todo para llamar su atención pero el seguía dándome esas pequeñas y ocasionales muestras de afecto que solo significaban que aún no se había olvidado de mi, aunque esas muestras de afecto llegaban casi cada mil años, o al menos así lo sentía yo. 

Lo había tratado todo hasta el cansancio y justo cuando estaba a punto de darme por vencida, me di cuenta que el, movido por alguna bendita clase de magia extraña, parecía decido a recobrar nuestra vieja amistad e incluso a incluirme en su nuevo grupo de amigos. 

Y de pronto, de pronto todo paso igual de rápido que la última vez...

El podría ser Superman si así lo quería pero, al final, ella siempre sería su kriptonita.


Holix, se que el prólogo me quedo algo confuso pero igual creo que se entiende la idea central. Quisiera que me dejarán sus comentarios y si quieren contactarme o decirme algo del tema no tengan miedo de preguntarlo :} espero que les haya gustado o al menos que les haya interesado un poco :)

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